En su dossier N° 11 de Junio de 2023, la Agencia Nacional de Seguridad Vial publicó un informe llamado "LA MICROMOVILIDAD ELECTRICA: CONCEPTOS Y DESAFIOS PARA LA GESTION DE LA SEGURIDAD VIAL", elaborado por la Dirección de Ivestigación Accidentológica perteneciente a la Dirección de Nacional de Observatorio Vial, donde revela las características fundamentales sobre el uso de este popular medio de transporte urbano.
La micromovilidad eléctrica se estableció como un componente vital para la movilidad urbana sostenible. Vehículos ligeros como el monopatín eléctrico ofrecen una alternativa eficiente, económica y ecológica para viajes cortos (hasta 10km), ayudando a reducir emisiones y descongestionar el tráfico. Su auge, especialmente tras la pandemia, es innegable.
Sin embargo, esta rápida irrupción creó un desafío crítico: la gestión de la seguridad vial. La convivencia en vías diseñadas para el automóvil y la vulnerabilidad de sus conductores exigen una respuesta regulatoria urgente.
Riesgos críticos en la circulación
La seguridad del monopatín se ve comprometida por diversos factores:
- Vulnerabilidad del diseño: El tamaño de las ruedas y la limitada capacidad de maniobra y frenado hacen que el vehículo sea sensible a las imperfecciones del pavimento.
- Infraestructura inadecuada: La falta de carriles exclusivos y seguros obliga a los usuarios a invadir calzadas peligrosas o, peor aún, aceras destinadas a los peatones.
- Comportamiento: La falta de uso de protección (casco, reflectivos) y el uso de distractores son causas comunes de siniestros.
Marco regulatorio
Para abordar estos problemas, gobiernos de todo el mundo han implementado marcos normativos:
Tendencia Internacional
Países europeos como Francia y Alemania limitaron la velocidad a 20km/h o 25km/h y prohibieron estrictamente la circulación por veredas, recomendando el casco y a menudo exigiendo un seguro de responsabilidad civil.
Regulación en Argentina
En Argentina, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) estableció que la velocidad máxima es de 30km/h y el uso del casco es obligatorio. A nivel local, muchas ciudades como CABA, Rosario y Córdoba optaron por un límite más estricto de 25km/h, buscando minimizar riesgos.
La lección de las pruebas de choque
La regulación de velocidad es crucial, pero la vulnerabilidad persiste. Pruebas de choque realizadas por la Fundación MAPFRE y CESVIMAP demostraron las graves consecuencias de una colisión:
- Colisión a 25km/h: En un impacto lateral contra un automóvil, las lesiones resultan graves, afectando principalmente la rodilla, la cabeza y las extremidades superiores (manos y muñecas).
Este resultado subraya que, incluso a velocidades reguladas, el monopatín eléctrico implica un riesgo significativo.
Hacia una movilidad segura
La integración exitosa de la micromovilidad requiere más que solo limitar la velocidad. Para desarrollar el potencial ecológico y de descongestión de estos vehículos de forma segura, es indispensable un compromiso en tres frentes:
- Infraestructura de separación: Diseñar y construir carriles que separen de forma efectiva a los VMP del tráfico motorizado.
- Educación vial: Concientizar a los conductores sobre la normativa, el uso de elementos de seguridad y el respeto a los peatones.
- Investigación continua: Monitorear el perfil de uso y siniestralidad para ajustar las políticas públicas.
La micromovilidad llegó para quedarse; la tarea pendiente es garantizar que lo haga bajo un sólido paraguas de seguridad para todos los usuarios de la vía.
Fuente: Agencia Nacional de Seguridad Vial
Foto crédito: Shary Reeves (Pixabay.com)

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